- Siéntate en silencio, espalda recta.
- Coloca la mano derecha en el pecho y la izquierda sobre el abdomen.
- Respira por la nariz durante 6 segundos, retén 2, exhala por 8.
- Mientras respiras, imagina que tu cuerpo se expande más allá de tu piel.
- Visualiza una red luminosa infinita — el field — y siente cómo tu respiración entra en sincronía con su latido.
- Repite mentalmente: “Soy parte del field. Estoy conectado. Estoy en flujo.”
Este ritual te alinea con la conciencia mayor y te permite entrar en estado de coherencia global.